sábado, 26 de abril de 2014

Por eso voy por el amor de luto,
por eso cambio mi dolor de sitio,
y a pesar del amor la calle canta.

Pero cuando tu cuerpo
eran nubes izadas a fuerza de querernos,
de adornar la consciencia  de lo que nunca fuimos,
pero tanta pregunta al sol, acumulándose,
pero el agua creciendo por la cintura nuestra,
acribillando el pecho, gota a gota,
pero tanto postigo con el gesto cansado,
pero tanto dolor,
pero la voz del humo tiritando
y la luz:
No es posible la luz pero tus ojos.

Como si fuese tarde
habrá que madrugar sobre el escombro.

Sin ti polvo, ceniza, sin vosotros la nada.

Egea.

martes, 22 de abril de 2014

Todo lo sólido se desvanece en la nada


Abrir los ojos para ver la nada
cerrar la mano para asir vacío.
Buscar un cuerpo y alcanzar un río
encender luces en a madrugada.

Olvidar una historia no iniciada
recordar el color del extravío
Idear un deseo puro y frío
soñar con otra mañana, otra mirada.

Hablar con quién nos oye si callamos
abrir los ojos para vernos mudos
sentir la ausencia que nos deja vivos.

Andar, aunque es de noche, y no sepamos.
Vestirnos con la luz de los desnudos
vivir eternamente fugitivos.

Rafael Juarez.

lunes, 14 de abril de 2014

Polvo santo.

Desazón, ciudad que miente, desmedida,
sin que nadie lo sospeche.
Y cuanto más pasa peor,
pues más duro se vuelve mi corazón de nuez,
rugoso y pervertido por todo lo que le atraviesa.

Y aunque siento no poder frenar todo este flujo circular
siento la presión de las nubes en mi corazón embrutecido.

Fiera consternación de dejar pasar,
tratar de fluir como si buceara bajo la vida, respirando
en un azul que ya no es tal,
pero que ayuda a sosegarme
ante tanta turbulencia.

Pobre esperanza la mia
de volver a perdonarme
tan sola, mírala,
tan absolutamente llena de polvo la boca
duele el estómago de tanto tragar incertidumbre.



Vísceras de mí soy sólo,
sola vago por lo que queda del mundo
ese que ya no me requiere.

lunes, 24 de marzo de 2014

Si yo me atrevo
a mirar y a decir
es por su sombra
unida tan suave
a mi nombre
allá lejos
en la lluvia
en mi memoria
por su rostro
que ardiendo en mi poema
dispersa hermosamente
un perfume
a amado rostro desaparecido 


Pizarnik.

martes, 18 de marzo de 2014

Rigurosamente
persiste la vida 
-a mi costa-
doliéndome la frente cuando escribo.

Se que vivo, aunque inconsciente
o eso dicen
los que no saben leerme
cuando sin fijar los ojos miro.

Sobreexpuesta
a la luz, el ruido y el gentío
tan sólo busco refugiarme
en tus ojos tristes y vacíos.

Primavera
aunque trates de negarte
se que eres tú
pues tu cruel belleza
en este breve instante
es lo único que me sosiega
Tenías que haberte visto
pues era el mismo que lleva tu nombre
aquél que desprovisto de congoja
se abrió una vez al mundo
como aquella flor tardía.

Manos llenas,
ciego el corazón de la certeza.

Porque sin pensar
de pronto fuimos.

Los mismos que yacemos hoy
animalitos pequeños, asustados
en cualquier esquina gris
mientras brota la poesía
en cada uno de los vértices.

Vida que quiero regalarme
que me consta
por fin me pertenece.

Pasos,
quiero vagar descalza
por las grandes avenidas
sin desear darte la mano
para buscar almendros
cuya belleza desbordada
destruye los límites
de los caminos que recorreré.

jueves, 13 de marzo de 2014

En respuesta a tu misiva.

Tal vez fuera idiomático
el problemático conflicto
que aquella vez -dramático-
se cociera en nuestras manos.

Protegerme era el único aliciente
por sentirme contigo
mejor que con los demás.

Tú nunca comprendiste
que como básico animal
era fácil amansarme
y tu luz lo conseguía.

Miedo,
todo se resume en reacción a la amenaza
que suponía tu guitarra en mi ventana.

Trajiste olor a mar
de una lejana tierra
que yo desconocía,
sin embargo, tu locura
yo sí la comprendía.

Fuertes,
vulnerables,
viajamos hacia lo salvaje
para perdernos
entre la bruma de los momentos.

Sentir la paz con sólo mirarte
querer arroparte en mi intimidad
sólo eso significaste.

Pero llegó el día
en que presa del instinto
súbitamente
me alerté.

Porque somos animales
seres hipersensibles de la nada
buscando una caricia en la basura
fuego en las cenizas calles que pisamos.

Yo sólo quería una luz
y apareciste tú
y te preferí a tí
pero tú no supiste comprenderlo.

Eso es todo.
Así de simple.
Así de insuficiente.


Datos personales

Mi foto
Una vida no cabe en 1200 caracteres.